Un corazón que aprende

Si conocemos el funcionamiento del corazón, puede que conozcamos la mente de un niño.

En esta ocasión, los alumnos de 4º de primaria, elaboran un corazón de arcilla a tamaño real. Se acabaron las ideas de que este órgano queda representado como la conocida forma roja y enamorada. Esta vez, tanto las venas como las arterias juegan un papel fundamental en lo que respecta al cuerpo humano.

Podemos pensar que este proyecto es demasiado simple para redactar todo un artículo exclusivo acerca de este tema. Lo que no sabemos, es que quizás podamos descubrir un nuevo recorrido de la sangre o incluso una nueva manera de latir.
Los alumnos trabajan como de costumbre, divididos en pequeños grupos.
Cada uno de los miembros representa un papel dentro del equipo:

– El capitán se asegura de que todos los integrantes trabajan
– El vocal registra que todo lo hablado sea en inglés
– El secretario guarda el material de trabajo

Es importante mostrarles a nuestros alumnos la manera más real de aprendizaje, si añadimos un desarrollo práctico a esta dinámica, la actividad cobra mucho más valor. Un valor que permanece en la memoria.
Los diferentes estadios del corazón quedan representados con su forma original (aurículas y ventrículos). También podemos encontrarnos nuevas estructuras que nos abren el entendimiento hacia nuevos conceptos.
Estos son algunos ejemplos de formas aplicadas al concepto original:
Al terminar el diseño del mismo, el siguiente paso será la exposición. Tendrán que explicar al resto de compañeros la manera más apropiada de entender el funcionamiento de su órgano.
Siempre podemos romper los moldes y estar abiertos a nuevas ideas, conservando lo tradicional con una nueva perspectiva.

¡Preparemos el corazón para estas Navidades!

Juan Francisco Alonso
Maestro de Educación Primaria, PT

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