Reflexiones en torno a una escalera

El uso de performances en tutoría grupal: Reflexiones en torno a una escalera de tijera.

Convertir la tutoría grupal en ocasión de encuentro, reflexión y participación, – entre profesor y alumnos, por un lado, y entre los propios estudiantes, por otro-, ha sido el reto planteado este año en mi clase. Una de las actividades realizadas para ello ha sido el desarrollo de performances.

Una performance se podría definir como una representación escénica con el objetivo de generar reacción en el espectador sobre un tema concreto, con ayuda de la improvisación. Es una práctica artística que comenzó a principios del XX, aunque alcanzó su auge en el último tercio del siglo.

Aprovechando que habíamos estudiado este concepto en Historia del Arte, se realizó la siguiente puesta en escena en el aula:

  • En un lateral de la clase, se colgó la papelera en los ganchos de los abrigos, a modo de canasta.
  • Se dejaron tres pelotas o balones de goma espuma en el suelo, cerca de la canasta.
  • En la parte delantera, justo delante de la pizarra, se puso una escalera de tijera abierta.

Descrito el escenario, pasamos a la acción. Dos alumnas hacen que juegan al baloncesto y, en el momento de encestar, … ¡tiran la pelota al público por tres veces! Después, una de ellas recoge las tres pelotas y sube la escalera de tijera que previamente se había llevado al aula.

Terminada la actuación, se pidió al resto de la clase que, en su cuaderno de tutoría, escribieran individualmente cuál pensaban que era el sentido de lo que habían visto. Se les dio 5 minutos, antes de realizar una puesta en común.

Estas fueron algunas de las contestaciones obtenidas, recogidas como botón de muestra:

«La escalera son las dificultades que tenemos, los balones simbolizan los problemas, y encestar en el cubo, superarlos».

«Para mí, los balones representan las distintas cosas que nos pueden pasar a lo largo de la vida. Todo nos puede ir perfecto, de perlas pero, de repente, las cosas dan un giro cuando menos nos lo esperamos. Igual ese giro es el que hace que crezcamos, que aprendamos. Igual ese giro, y todo lo que conlleva, nos hace llegar a la cima, que en este caso es lo alto de la escalera”.

«Lo que yo pienso sobre esto es que los balones son los estudios. Pensamos que van a ir bien, pero un día, nos llevamos una decepción. Aún así, de esos errores aprendemos y subimos poco a poco la escalera con nuestros obstáculos, que nos dificultan la subida, pero aprendiendo a superarlos hasta llegar a la meta».

“Los balones echados al público en vez de a la canasta representa que, algunas veces, echamos la culpa de nuestros problemas a los demás, y la parte de la escalera nos dice que tenemos que aferrarnos y aprender de nuestros problemas para poder superarnos a nosotros mismos”.

Una última pregunta formaba parte de la tutoría de ese día: ¿qué letra se escondía en la escalera de tijera mirada de frente? Salió la H, aunque costó un poco desenmascararla. “H” de humildad y de honestidad. Dos actitudes vitales que ayudan a no echar balones fuera e ir mejorándonos día a día.

Carmen Martínez
Profesora Bachillerato
Colegio Alborada

4 opiniones en “Reflexiones en torno a una escalera”

  1. Los comentarios de cada chica, es lo que pasa en la vida, me han gustado todos los pensamientos de las tres chicas y el escenario de un problema real del día a día, gracias.

    1. «Muchas gracias por tu comentario. La verdad es que fue difícil seleccionar solo tres respuestas: me hubiera encantado compartir lo que me contestaron los otros 20 estudiantes, porque no tenía desperdicio. Una vez más he comprobado que, cuando se les da a los adolescentes la oportunidad, -¡y el tiempo!-, para pararse a pensar… ¡nunca defraudan!

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